INGRESO

MONITOREO

En materia de seguridad, lo más importantes es la prevención individual. Se estima que el 90% de la seguridad de las personas se encuentra precisamente en la prevención, sólo el 5% en la reacción y el restante 5% en la suerte. En lo que se refiere a asaltos, el delincuente primero hace una pre-selección de la víctima (esto podrá llevarle meses o solo segundos) y luego identifica el blanco menos complicado, el más fácil o al que esté más DESPREVENIDO, es decir, selecciona al más débil o al que tiene algo que él quiere o necesita. El delincuente vigila el tiempo que sea necesario a su víctima, evalúa los riesgos si es que los hay, o las dificultades para llevar a cabo su atraco, y, si todo se le presenta de acuerdo a sus deseos, planea el asalto y finalmente lo lleva a cabo.

También hay que entender que durante un asalto el delincuente está nervioso e inestable, cosa que hay que cuidar, ya que reaccionar de manera incorrecta ante eso, representa un riesgo muy alto. Hay que saber además que los delincuentes no tienen una descripción física similar, ni de vestimenta, ni de estilos de comportamientos o de proceder. Muchas personas relatan haber sido atacadas en bancos y comercios por hombres elegantes de traje y corbata. La participación de mujeres también está presente. Siempre hay que observar el comportamiento de un posible asaltante, ya que por lo general trae sus manos escondidas en los bolsillos; habrá también que observar sus ojos.

EN LA CALLE

Ante un sospechoso, tenés que actuar siempre preventivamente, evitando que ocurra el acercamiento del posible delincuente. Por ejemplo, en la calle, hay que observar nuestro entorno, si es posible a 360 grados, y de existir duda sobre alguna persona, hay que alejarse de inmediato, manteniéndose a considerable distancia del sospechoso, al menos a unos 20 metros.

Si notás que el sospechoso cierra el espacio entre ustedes, cruzá la calle; si te sigue, el riesgo aumentará, por lo que no debés permitirle el acercamiento. En este caso, buscá un lugar con muchas personas, un negocio, o un local con guardias de seguridad o policías. Si no cambiá el sentido de la dirección a fin de mantener el espacio entre vos y el delincuente. La clave está en no permitirle el acercamiento; que la distancia sea siempre de preferencia unos 20 metros. Si es necesario, corré para mantenerte a distancia, pero si por alguna causa se da el abordaje, ya no corras, no arriesgues tu vida.

Ahora bien, mientras corrés tratá de gritar “auxilio”, “socorro”, “fuego” (esta palabra siempre llama la atención más que otras) o algún nombre de persona, ya que el asaltante podría pensar que hay alguien conocido por ahí que podría venir en su ayuda; mientras gritás, no dejes de correr, porque es claro que el delincuente no irá a correr detrás tuyo por mucho tiempo, ya que él no quiere llamar la atención. Prefiere escoger otra víctima menos preparada/atenta/PREVENIDA.

AL MANEJAR EL AUTO

• No coloques en tu vehículo calcomanías que puedan identificar donde vivís, donde trabajas, colegios que frecuentás, etc. Esto puede ser usado en tu contra.
• Mantené los vidrios siempre cerrados, o mínimamente abiertos para permitir solamente la entrada de aire y no una mano extraña.
• Si alguien te choca por la parte posterior, avanzá un poco tu vehículo, observá por tu retrovisor la magnitud del golpe y a las personas que están en el vehículo de atrás.
• Si desconfías de cualquier cosa, no pares y señales a la persona para que lo siga y dirijite hasta un lugar con movimiento, de preferencia donde haya policías o personal de seguridad.
• Si la intención era asaltarte, la persona no va a seguirte.
• Si te ocurre esto a la noche o en lugares desiertos o poco iluminados, NO te detengas; hacé la seña que lo sigan a un lugar más seguro. Si hay peligro, es mejor huir y arreglarlo con el seguro más adelante.

Si una llanta se pincha por la noche en lugares con poco movimiento, llamá para pedir auxilio. Dirijite hasta un local concurrido. Es mejor dejar inservible la llanta que detenerse en un sitio inseguro a cambiarla.

• Por las dudas, y si te lo solicitan, no pares para ayudar a extraños en la noche o en lugares poco iluminados o desconocidos y con poco movimiento.
• Llamá a la policía e informá con instrucciones precisas sobre el lugar/calle donde la persona necesita auxilio.
• Algunos delincuentes utilizan a personas: ancianos, mujeres y/o criaturas para hacer emboscadas.
• Si estacionaste en un lugar desconocido o con poca luz, al entrar a tu vehículo: arráncalo, trabá la puerta y salí inmediatamente del estacionamiento. Después de eso colocate el cinturón de seguridad.
• Cuanto más tiempo estás estacionado, “mayor será el riesgo a un abordaje”.
• El delincuente no quiere tener sorpresas desagradables y generalmente escoge los blancos más fáciles. Los vidrios polarizados son recomendados para inhibir la acción de asaltantes, ya que no pueden ver al interior y eso los hace sentirse inseguros.
• Si crees que estás siendo seguido por otro vehículo, no lo hagas notar y andá hasta un puesto policial o un lugar bastante concurrido.
• Al llegar a tu casa y antes de ingresar al estacionamiento, observá el entorno. Si notás la presencia de alguien sospechoso, no pares.
• Evitá rutinas, procurá variar tus caminos y si es posible tus horarios de salida y llegada.
• No descuides el mantenimiento de tu vehículo evitando desperfectos que te obliguen parar el vehículo. Estos desperfectos pueden ocurrir en la noche y en locales desiertos.
• Tené siempre a mano teléfonos de auxilio vial, policía y grúas. El teléfono celular es una herramienta extremadamente útil, tenelo siempre con crédito y batería cargada.
• Jamás pares si tu vehículo fue alcanzado por piedras o cualquier otro objeto en calles.

EN EL ESTACIONAMIENTO

Probá siempre los estacionamientos pagos; dejar el auto en la calle en lugares medio solitarios o ya de por sí públicamente peligrosos, tendrá siempre un mayor riesgo. Planeá el horario de llegada y de salida, después de eso decidí en dónde vas a dejar tu auto.
Si desconfías de algo, seguí de largo y no te detengas frente a su vehículo. Si tenés dudas, llamá a la Policía (060). Llevá siempre la llave de tu auto a la mano en lo posible.
No dejes llaves de casa dentro del auto. Ellas pueden ser usadas para asaltar tu casa posteriormente, principalmente si en el auto se encuentran carpetas, boletas, recibos de pagos o cualquier otra cosa que identifique tu dirección.

• Nunca permanezcas mucho tiempo dentro del auto estacionado, serás una víctima perfecta.
• No dejes ningún objeto de valor a la vista dentro del coche; colocá todo en la cajuela o guantera.
• Si estacionás siempre en la calle y la tapa del tanque de gasolina fuera robada, cambiá todas las llaves de tu auto. Roban la tapa para hacer copias de las llaves (depende del modelo y marca del auto).
• Antes de estacionar (o cuando retorna) observá alrededor, mirá si existe alguien o alguna situación sospechosa.
• Si al regresar al auto observás un “desperfecto” que impide al motor arrancar, llamá inmediatamente al auxilio de tu confianza. Alguien pudo haber “creado” el defecto para “ayudarlo” (es un engaño para el ataque).
• Dependiendo de la situación a tu alrededor (personas sospechosas, poco movimiento, poca luz, etc.), no te quedes cerca de tu auto y andá a un lugar seguro.
• Si sorprendés a alguien dentro de tu auto, nunca te aproximes, buscá ayuda y llamá al 060 sin ser notado.

PARADA EN SEMAFORO

Cuando el semáforo esté en rojo, observá tu entorno. Los ladrones atacan generalmente por el lado del conductor. Al acercarte a un semáforo, andá reduciendo la velocidad gradualmente, intentando llegar al cruce cuando esté por cambiar a luz VERDE.

• Evitá las compras en los semáforos.
• Algunos delincuentes usan criaturas para preparar el asalto. La criatura se aproxima para pedir dinero o vender algo, otra persona simultáneamente observa el interior de tu vehículo y aprovecha que estás distraído y rompe el cristal o mete la mano en tu vehículo.
• Colocá maletines, carteras o bolsos fuera de la vista y el alcance; y el celular abajo de tu pierna.
• Si tuvieras que detenerte, mantené siempre el cambio en primera, no en neutral.
• Si sospechás de algo, procurá quedar cerca (pegado) del vehículo a tu izquierda, no dejando espacio para el abordaje.
• No te distraigas NUNCA. La sorpresa es la mejor arma del delincuente.

En general, el carril central de la calle o avenida es lo más seguro pues el delincuente irá a actuar luego de observar desde la banqueta o desde el paseo central. Mendigos y vendedores pueden ser cómplices e identificar posibles víctimas.
Procurá mantener siempre distancia del vehículo enfrente, así podrás hui rápidamente del lugar haciendo maniobras.
Si la intención fuera robar tu vehículo, las primeras posiciones son las más peligrosas, pues el asaltante tendrá el frente libre para dejar el lugar rápidamente.
Si la intención fuera robar objetos, las últimas posiciones también se tornan peligrosas ya que el delincuente no se irá a exponer demasiado y tendrá mayor facilidad para huir por atrás del vehículo, sin tener que transitar entre otros carros parados.
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EN EL CAJERO AUTOMATICO

REGLA PRINCIPAL: Evitá utilizar cajeros automáticos por la noche. Toda persona que entra a un cajero automático durante la noche sale con dinero y “Ninguno paga cuentas en la noche y menos un sábado”.
• Utilizá los cajeros de bancos, supermercados, CENTROS COMERCIALES u otros locales donde hay personal de seguridad y/o gran número de personas.
• No confíes solamente en las cámaras de seguridad, ellas no impiden que alguien le robe.
• No aceptes ayuda de extraños cuando visite un cajero automático.

SI ES ATACADO

• Mantené la calma en todo momento y pedile también calma al delincuente.
• Hacé que él se sienta con el control de la situación.
• Nunca te resistas, entregá los objetos que te fueran pedidos. Evitá llevar contigo gran cantidad de valores, documentos importantes u objetos de mucha estima, así usted no creará la tendencia psicológica de resistir al asalto.
• No transmitas ENOJO o sentimiento de venganza.
• Contra un arma de fuego no existe fuerza física suficiente. Por favor, no lo olvides.
• Nunca crees situaciones que hagan al DELINCUENTE sentir que está perdiendo el control.
• Nunca respondas a las agresiones físicas contra vos o contra tus acompañantes.
• Recordá: el objetivo principal es sobrevivir al asalto. Personas que son asaltadas y salen vivas no son noticia en los diarios, personas muertas sí.
• El ladrón drogado o bebido tiene reflejos alterados, por eso, hacé todo con mucha calma y con movimientos suaves INFORMANDOLE de lo que vas a hacer.

VALORE LA VIDA

• Evitá provocaciones en el tránsito, en bares o discotecas. Eso es señal de inteligencia y no de cobardía.
• Durante un asalto, entregá todos los objetos de valor. No hay nada más valioso que la vida y tu integridad física.
• Evitá toda o cualquier situación que te pueda exponer a “riesgos innecesarios”.
• Sí quieren llevarte insistí CON FIRMEZA Y TRANQUILIDAD que te lleven el auto y lo que llevas de valor, pero que te dejen ir. Tratá de negociar con calma.
• Si estás fuera de tu auto entregá las llaves, pero hacé lo posible por no subir al mismo. Argumentá razones de salud, insistí en que no vas a serles de ninguna utilidad y que el auto es lo único que tiene de valor.
• Pero recuerdó que un arma de fuego o un cuchillo son incontrolables. NO PONGA EN RIESGO SU INTEGRIDAD.